Ambos mundos


Texto y foto: Ana Garrido / @garridoiros

img_4440El nombre del que fuera el primer hogar en La Habana del escritor norteamericano Ernest Hemingway, cuya habitación se conserva como la dejara el autor de “El viejo y el mar”, es una de las primeras imágenes que vienen a mí cuando pienso en la que, seguramente, es la más hermosa ciudad colonial que he conocido.

Desde que tengo uso de razón, quise conocer Cuba. La historia de mi bisabuelo Pedro, quien emigró a La Habana a finales de los años 20 y que, como primer referente periodístico de mi familia, escribió en el diario La Marina, fue siempre y sigue siendo un capítulo abierto en mi vida desde que, siendo muy niña, me regaló una máquina de escribir y un tratado de ortografía y me invitó a seguir los pasos de esta denostada y aun así apasionante profesión.

No para buscar su rastro, pero sí con la esperanza de encontrar cabos de los que tirar y escenarios sobre los que escribir, viaje a Cuba por primera vez hace algo más de un mes, antes de la muerte de Fidel, como todo el mundo decía que había que hacer y yo pude lograr.

Pisé las calles de La Habana sin prejuicios, con la mente abierta y el deseo sencillo de conocer y, en lo posible, ayudar. Y no oculto que también con la emoción de llegar a un lugar que, personalmente, guardaba miles de significados familiares y sentimentales para mí. Y lo hice sintiendo la tristeza de ver una capital en ruinas y la alegría al mismo tiempo de compartir música, cultura y vivencias, hasta encontrar la mejor descripción de La Habana en la frase de un joven cubano en el extraño e inquietante callejón de Hammel: “disfruten mi país, pero no traten de entenderlo”.

¿Cómo, si no, es posible asumir un lugar tan contradictorio? No encontramos apenas ya cubanos a favor del régimen. Es evidente que ansían libertad. Comprar el acceso a un Internet ‘capado’ por dos euros la hora es imposible para ellos e incomprensible para nosotros. Y eso tiene que cambiar, y lo saben y anhelan. Pero también sienten miedo. Miedo a perder los valores socialistas que han aprendido y que en esencia son buenos, como la educación gratuita, la igualdad, la salud para todos. Por eso, aunque son conscientes de que la isla seguía anclada en el siglo XX, doliente y ahogada por símbolos superados, sienten temor. No quieren especuladores, sino amigos; países que les enseñen a desperezarse del sueño y les ayuden a volver a la vida, a viajar al siglo XXI y a recuperar la libertad encontrando el equilibrio entre la apertura y los valores de los que se sienten orgullosos, a través de un proceso de reconciliación que no se cierre en falso, porque ya sabemos todos lo que ocurre cuando se deja hueco a las venganzas…

Cuba es un país hermoso y vulnerable, yo al menos lo sentí así, cuyo motor es su gente: culta, alegre, deseosa de libertad. Pero frágil a causa del terror sembrado por sus gobernantes.

El triunfo de Trump en Estados Unidos no es, desde luego, la mejor ayuda, y ojalá el reciente fallecimiento de Fidel se hubiera producido en otro contexto internacional, pero la Historia escribe su relato como quiere y sus líneas no están a nuestro alcance. O quizás, sí.. Por eso, el momento es apasionante. En mi opinión, del futuro de Cuba dependerá buena parte del porvenir de toda Latinoamérica.

Les deseo lo mejor, que es lo que se desea a un familiar que vive lejos, pero comparte con nosotros sangre, antepasados y vivencias. Sé que volveré, y buscaré de nuevo esa planta deshabitada sobre el Teatro Payret, donde tuvo mi bisabuelo su última casa en La Habana. Pero ya será distinto. O así lo espero. Pero no por interés propio, sino por el suyo.

Anuncios

Un comentario en “Ambos mundos

  1. Un pájaro de madera
    me trajo en su pico el canto;
    un pájaro de madera.
    ¡ Ay,Cuba,si te dijera,
    yo que te conozco tanto,
    ay, Cuba, si te dijera,
    que es sangre tu palmera,
    que es sangre tu palmera,
    y que tu mar es de llanto¡ Nicolas Guillén

    Un beso muy fuerte, Ana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s