La moda efímera de las palabras


RUBÉN BLANCO/ @rbnarros

Digno ejemplo 1Los hechos pueden encerrar múltiples interpretaciones. La labor del periodista consiste, precisamente, en ofrecer al ciudadano la versión que más se ajuste con la realidad. Sin embargo, esa situación no está exenta de subjetividad. Primero, la decisión de cubrir ese determinado hecho. Segundo, el profesional que se ha encargado de recoger esos hechos, analizarlos y presentarlos, a través de diferentes soportes, ante la audiencia. Es decir, que recortamos un pedazo de la realidad y la presentamos. Una presentación que viene envuelta con palabras, muchas de ellas adjetivos, para aportar una mayor riqueza informativa. Su elección, claro está, no siempre es afortunada.

El ser humano, como ser social, requiere de la asistencia de otros de su misma especie no solo para subsistir sino como forma de alcanzar la plenitud. El afán de superación ha permitido evolucionar en todos los ámbitos de la vida. Gracias a la investigación y el estudio hoy no vivimos igual que hace tres décadas o tres siglos. Vivimos mejor y se presupone que seguiremos avanzando en ese camino. Pues bien, cada vez que tratamos una noticia cuyo protagonista es esa persona que ha ayudado al bienestar común nos empeñamos en citarlo siempre como un “digno ejemplo” para todos. Ya sea en el campo de la medicina, el conocimiento o la música. Damos por hecho que si el reconocimiento le llega hasta una determinada escala (de longitud diversa para cada periodista) es digno de ser considerado “digno”. Según la RAE, “merecedor de algo”. En nuestro caso, debe ser ejemplo para el resto de mortales y su fuente de inspiración en la vida. De nuevo, a causa de la utilización indiscriminada de este adjetivo volvemos a deslizar una opinión hacia el lector que no debería estar allí. Con el somero relato de sus actividades profesionales ya le damos pistas suficientes para que pueda considerar (si así lo estima oportuno) si le puede servir de ejemplo de algo o no. A lo mejor nuestro lector puede presumir de mejor currículum vitae. Nunca se sabe.

Pero también somos conscientes de la facilidad con la que podemos llegar a poner de moda una palabra. Sea o no un neologismo. Todos recordarán la victoria de la selección española de fútbol frente a los Países Bajos en la Copa del Mundial del 2010.

Es sabido que los acostumbrados a utilizar el lenguaje por encima de la media adquieren un especial gusto por las palabras que reposan en las estanterías del olvido. Aquellas que ya están en desuso o que tan solo se pronuncian por un selecto grupo de hablantes. Pero también somos conscientes de la facilidad con la que podemos llegar a poner de moda una palabra. Sea o no un neologismo. Todos recordarán la victoria de la selección española de fútbol frente a los Países Bajos en la Copa del Mundial del 2010. Y el gol de Andrés Iniesta, claro. Pero la presencia del foco mediático en Sudáfrica también nos dejó nuevos vocablos que los medios de comunicación se encargaron de difundir y hacer llegar a todos los ciudadanos del mundo (hasta casi la extenuación). Podría estar refiriéndome a la canción interpretada por Shakira, Waka Waka, pero no.

Vuvuzela 1+2+3

Mi mente ha traído hasta esta sección una palabra que, pese a no estar aceptada en el diccionario, sí conocemos su acepción: vuvuzela. Aquella trompeta larga que los aficionados al fútbol introducían en los campos para animar a sus equipos aunque su zumbido poco o nada se asemejara a una fórmula de insuflar ánimo. Del mismo modo que ese ruido se extendía por los estadios, inundó también las redacciones de la prensa deportiva. No había conexión en directo que se preciara sin contar, en el set de grabación, con una de estas trompetas; y hacerla sonar. La vuvuzela se puso de moda, pasó a ser un objeto deseado y pronto las tiendas españolas las pusieron a la venta. Y se agotaron. Como también desapareció el interés mediático en ellas y este vocablo regresó al lugar desde donde vino. Hasta hoy.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s